Los administradores de fondos para el retiro (Afores) en México han demostrado una fortaleza excepcional durante el año 2025, logrando un crecimiento de sus activos administrados que supera con creces el promedio de las naciones pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Los datos preliminares publicados por el organismo internacional revelan que los recursos gestionados por las Afores experimentaron un incremento nominal del 20.7% en moneda local, una cifra que casi duplica el avance promedio del 11.7% observado en el resto de los países miembros.
Al cierre del ejercicio 2025, el monto total de los activos administrados por las Afores en México alcanzó la considerable suma de 504,674 millones de dólares. Esta cifra representa el 25.7% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, consolidando al ahorro para el retiro como una de las fuentes de capital institucional más significativas del país. Si bien esta magnitud es impresionante, aún se encuentra por debajo del peso que los sistemas de pensiones más maduros, como los de Dinamarca, Canadá, Suiza o Estados Unidos, ostentan en sus respectivas economías.
Es crucial destacar que las cifras reportadas por la OCDE para México se refieren específicamente a los esquemas de ahorro para el retiro de capitalización individual, clasificados por el organismo como "planes personales". Esto significa que los datos no abarcan la totalidad del sistema pensionario mexicano ni las obligaciones de pensiones públicas, sino que se centran en el ahorro administrado directamente por las Afores a través de las Siefores (Sociedades de Inversión Especializadas en Fondos para el Retiro).
El desempeño de las Afores no solo se manifestó en el volumen de activos, sino también en la rentabilidad obtenida. Según los reportes de la OCDE, los activos administrados por las Afores mexicanas registraron una tasa de retorno nominal del 15.1% durante 2025. Esta cifra las posicionó como la segunda economía con el mayor rendimiento nominal entre los países seleccionados por la organización, solo superada por Polonia, que alcanzó un notable 34.4%.
En términos reales, es decir, una vez descontada la inflación, el rendimiento para los ahorradores mexicanos fue del 11.1%. Este resultado coloca a México en la tercera posición entre los países de la OCDE incluidos en la medición, solo por detrás de Polonia e Israel, con quienes prácticamente se mantiene en paridad. Este rendimiento real es un indicador clave de la capacidad de los fondos para preservar y aumentar el poder adquisitivo del ahorro de los trabajadores a largo plazo.
La OCDE atribuye el buen desempeño general de los fondos de pensiones a nivel global al impulso positivo de los mercados accionarios internacionales. Sin embargo, señala que el entorno para los bonos fue más desafiante debido al incremento en las tasas de interés a largo plazo. En el caso particular de México, la composición de la cartera de las Afores muestra una inclinación más conservadora, con una mayor proporción de inversión en instrumentos de deuda.
Al cierre de 2025, el 71.9% de los activos administrados por las Afores en México estaba invertido en bonos y otros instrumentos de renta fija. Por otro lado, el 19.7% de los recursos se destinaba a la inversión en acciones. Esta estrategia de inversión, aunque más conservadora en comparación con otros mercados, parece haber sido efectiva para generar rendimientos sólidos en el contexto económico del año pasado.
Es importante mencionar que la OCDE ha advertido que las cifras presentadas son de carácter preliminar. Se espera que una publicación más detallada, que podría incluir revisiones y análisis más profundos, sea dada a conocer en noviembre de 2026. No obstante, los datos preliminares ya ofrecen una imagen clara del dinamismo y la rentabilidad alcanzada por las Afores mexicanas.
Este desempeño positivo en 2025 subraya la creciente importancia de las Afores como vehículo de ahorro a largo plazo para los trabajadores mexicanos. El aumento en el tamaño de los activos y la generación de rendimientos reales significativos son noticias alentadoras para el futuro financiero de millones de familias que confían en estos fondos para su jubilación.
El contexto económico global, marcado por la volatilidad en los mercados financieros y las políticas monetarias divergentes, presenta desafíos constantes para la gestión de fondos de pensiones. Sin embargo, la resiliencia y la capacidad de adaptación de las Afores mexicanas han quedado de manifiesto, logrando resultados que las sitúan en una posición destacada dentro del panorama internacional.
La consolidación de las Afores como una bolsa de capital institucional robusta no solo beneficia a los trabajadores, sino que también puede tener implicaciones positivas para la inversión productiva en el país, siempre y cuando se mantenga una gestión prudente y orientada a la generación de valor a largo plazo.
El análisis de la OCDE, aunque preliminar, sirve como un barómetro importante para evaluar la salud y la eficiencia de los sistemas de ahorro para el retiro en el mundo. El caso mexicano, con sus rendimientos reales sobresalientes, es un ejemplo digno de estudio y seguimiento.
En resumen, el año 2025 ha sido particularmente exitoso para las Afores en México, marcando un hito en términos de crecimiento de activos y rentabilidad real, lo que refuerza su papel fundamental en la seguridad financiera de los jubilados del país y su competitividad a nivel internacional.