Una presunta inspectora de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) desató un incidente al intentar realizar una inspección no autorizada a tripulantes de un vuelo de Viva Aerobus en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). El hecho, ocurrido el pasado 7 de julio, ha puesto en entredicho los protocolos de supervisión de la autoridad aeronáutica mexicana, especialmente en un momento crítico donde la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) realiza una auditoría sobre la seguridad operacional.

La pasajera, identificada como Yarette Itandehui Mendoza Olivera, impidió el descenso de los tripulantes del vuelo 2288 de Viva Aerobus. Según reportes, Mendoza Olivera admitió no estar en horario laboral, pero aun así solicitó la realización de pruebas de niveles de alcohol a los pilotos. Esta acción contraviene los procedimientos de seguridad establecidos y las normativas internas de las aerolíneas.

Viva Aerobus, al percatarse de la irregularidad, interpuso una queja formal ante la AFAC, específicamente ante la comandancia de dicha agencia en el AIFA. La aerolínea argumentó en su misiva que la supuesta agente nunca mostró su identificación como inspectora, lo cual es un requisito indispensable para cualquier acto de supervisión o verificación. La falta de acreditación, sumada a que la funcionaria se encontraba fuera de su jornada laboral, generó la inconformidad de la compañía aérea.

El documento presentado por Viva Aerobus también señala la intervención de otro inspector, identificado como Ernesto Hernández, quien, de igual manera, reconoció estar fuera de su horario de labores. La aerolínea enfatizó que estos procedimientos, llevados a cabo por personal no acreditado y fuera de sus funciones, ponen en riesgo la seguridad y la integridad de sus operaciones.

La aerolínea ha reiterado que cumple con todos los controles obligatorios de alcoholimetría para sus tripulantes. Estos exámenes, según Viva Aerobus, se realizan de manera sistemática al inicio de cada jornada de servicio y no son aleatorios, garantizando así que el personal esté en condiciones óptimas para operar vuelos.

Este incidente cobra una relevancia particular ante la auditoría que la FAA está llevando a cabo. La agencia estadounidense evalúa la efectividad y el cumplimiento de los procesos de supervisión de la AFAC en materia de seguridad operacional. Cualquier falla o irregularidad en los procedimientos de vigilancia por parte de la autoridad mexicana podría tener repercusiones significativas en la categoría de seguridad aérea de México.

La AFAC, como ente regulador de la aviación civil en el país, tiene la responsabilidad de garantizar que todas las operaciones aéreas cumplan con los más altos estándares de seguridad. Esto incluye la correcta acreditación y actuación de sus inspectores, quienes deben adherirse estrictamente a los protocolos establecidos, incluso cuando se trate de situaciones que requieran una intervención inmediata.

El marco normativo de la aviación civil exige que cualquier autoridad que pretenda realizar una inspección o verificación deba identificarse plenamente y encontrarse dentro de sus funciones y horario laboral. La actuación de la presunta inspectora de la AFAC, al no cumplir con estos requisitos básicos, genera dudas sobre la capacitación y el control interno dentro de la agencia.

La queja interpuesta por Viva Aerobus busca que la AFAC investigue a fondo el incidente y tome las medidas correctivas necesarias para evitar que situaciones similares se repitan. La transparencia y el apego a la legalidad son fundamentales para mantener la confianza en el sistema de aviación civil, tanto a nivel nacional como internacional.

En el contexto de la auditoría de la FAA, este tipo de eventos subraya la importancia de fortalecer los mecanismos de supervisión y control dentro de la AFAC. La seguridad aérea es un pilar fundamental para el desarrollo del sector y la confianza de los pasajeros.

La falta de identificación y la actuación fuera de horario laboral por parte de personal de la AFAC no solo contravienen las normativas internas, sino que también pueden ser interpretadas como un intento de ejercer autoridad de manera indebida, lo que podría tener implicaciones legales y administrativas.

Se espera que la AFAC responda a la queja de Viva Aerobus y aclare las circunstancias en las que ocurrieron los hechos. La respuesta de la autoridad aeronáutica será crucial para determinar si se tomarán acciones disciplinarias contra los inspectores involucrados y si se implementarán medidas para reforzar los protocolos de actuación del personal.

La situación pone de manifiesto la necesidad de una supervisión rigurosa y profesional por parte de la AFAC, asegurando que sus agentes actúen siempre dentro del marco legal y normativo, y que su labor de vigilancia contribuya efectivamente a mantener los más altos estándares de seguridad en la aviación mexicana.