La pujante industria aeroespacial mexicana, que se ha consolidado como la cuarta potencia exportadora a nivel mundial, enfrenta un desafío mayúsculo: la drástica caída de la inversión extranjera directa. Pese a que las exportaciones del sector rozaron los 11,000 millones de dólares en 2025 y se proyecta mantener ese nivel récord, el flujo de capital nuevo se ha visto mermado significativamente. Datos de la Secretaría de Economía revelan un desplome del 49.6% en la inversión extranjera directa (IED) para la fabricación de equipo aeroespacial durante 2025, cayendo de 340.7 millones de dólares en 2024 a tan solo 171.8 millones.

Potencial Desaprovechado y Retos Globales

El potencial de crecimiento de la industria aeroespacial mexicana es innegable. El Programa Espacial Mexicano 2026-2030 estima que el sector podría duplicar su valor actual, alcanzando los 22,700 millones de dólares para 2029. Este optimismo se sustenta en un auge aeroespacial global, impulsado por el incremento del gasto en defensa en Europa y otras regiones, así como por la robusta demanda de la aviación comercial. México cuenta con una base de proveedores en expansión, personal altamente especializado y una profunda integración con la cadena productiva de Estados Unidos.

Sin embargo, este panorama alentador se ve ensombrecido por la creciente competencia internacional por atraer nuevos proyectos y la persistente incertidumbre comercial en Norteamérica. La Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA) ha advertido sobre una posible moderación en el crecimiento para este año, proyectando un avance del 7% ante las dudas generadas por la revisión del T-MEC y los aranceles que afectan a materiales clave como metales y aluminio.

La fuerte dependencia del mercado estadounidense, que absorbe alrededor del 80% de las exportaciones mexicanas de componentes aeronáuticos, amplifica estos riesgos. Cualquier alteración en las relaciones comerciales con Estados Unidos, Canadá o Europa tiene un impacto directo en la cadena de valor, dada la interconexión de los tres socios comerciales.

La Visión de Economía y el Plan México

Frente a las preocupaciones del sector industrial, la Secretaría de Economía mantiene una postura optimista, enfocándose en el potencial de desarrollo. La dependencia ha incluido a la actividad aeroespacial como una de las cadenas estratégicas dentro del Plan México, cuyo objetivo es incrementar el contenido nacional en un 15% para 2030, fortalecer la proveeduría local y facilitar la conexión entre proyectos tecnológicos y fuentes de inversión.

El titular de la dependencia ha señalado la meta de posicionar a México entre los 10 mayores productores aeroespaciales del mundo, partiendo de las 386 empresas que actualmente operan en el país. En foros como InnovaFest Querétaro, se ha reiterado la prioridad del sector para la innovación, con la participación de gigantes como Airbus, Honeywell y Safran.

Uno de los desafíos clave que busca abordar el Plan México es aumentar la participación de empresas mexicanas en una industria dominada por grandes corporativos internacionales. Esto implica no solo fortalecer la cadena de suministro local, sino también avanzar hacia actividades de mayor valor agregado, como el diseño, la ingeniería y el desarrollo tecnológico.

Empresas Establecidas Mantienen la Confianza

A pesar de las dificultades para atraer capital nuevo, las empresas ya establecidas en México continúan apostando por el país. Airbus, por ejemplo, adquiere anualmente más de 700 millones de dólares en componentes a proveedores mexicanos y ha invertido 646.7 millones de pesos para expandir su planta en Colón, Querétaro, donde se ensamblan puertas para aviones comerciales.

Otras inversiones significativas incluyen el complejo de mantenimiento que Viva Aerobus construye en Querétaro, con una inversión de aproximadamente 222 millones de dólares, cuya apertura está prevista para 2027. En Chihuahua, ATI Materials anunció una inversión de 80 millones de dólares para su planta ATI Forged Products, generando más de 230 empleos especializados. Durante la administración estatal actual, Chihuahua ha captado 220 millones de dólares a través de nueve nuevas operaciones aeroespaciales.

Compañías como Safran, Bombardier, ITP Aero y Aernnova también mantienen planes de inversión y expansión en México, según análisis de Prodensa. Querétaro, en particular, ha sostenido reuniones con decenas de empresas proveedoras en ferias internacionales para explorar su posible instalación en el estado.

La Señal de Alerta: Menos Interés de Nuevos Inversionistas

La principal preocupación, sin embargo, reside en la disminución del interés de compañías que aún no tienen presencia en México y que están evaluando sus próximas inversiones. Durante la reciente Feria Aeronáutica Internacional de Farnborough, se percibió una menor cantidad de empresas interesadas en considerar a México como destino de expansión en comparación con ediciones anteriores.

Esta tendencia, sumada a la caída en la IED, subraya la urgencia de generar mayor certidumbre y competitividad para mantener el vuelo de una industria que tiene el potencial de duplicar su tamaño y consolidar a México como un líder global en el sector aeroespacial.