El ambicioso programa de registro obligatorio de líneas móviles, impulsado por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), ha comenzado a mostrar sus efectos más crudos en el mercado mexicano. Durante el segundo trimestre del año, se registró una sorprendente purga de 1.7 millones de accesos, dejando a millones de usuarios fuera de la red y reconfigurando el panorama de los servicios de telecomunicaciones.
Este fenómeno, que impacta a gigantes como Telcel, AT&T y Telefónica, así como a más de 170 operadores móviles virtuales (OMV), subraya la rigidez y las consecuencias no deseadas de la medida regulatoria. Según análisis de The CIU, la base total de usuarios móviles en México cerró junio con 157.1 millones de líneas, lo que, si bien representa un leve crecimiento anual del 0.8%, oculta una contracción trimestral significativa de 1.7 millones de accesos.
La depuración del padrón de usuarios no es un fenómeno reciente, sino una tendencia que se ha intensificado a lo largo del año. Desde diciembre de 2025, cuando el mercado contaba con 162 millones de líneas, hasta junio de 2026, se ha observado una pérdida acumulada de 4.9 millones de accesos. Este ajuste se atribuye directamente al proceso de vinculación de líneas, que exige la asociación de datos personales a cada número telefónico.
El Impacto en el Prepago
El segmento de prepago ha sido el más afectado por esta reestructuración. Durante la primera mitad del año, se perdieron 6.3 millones de accesos en este rubro, lo que provocó que su participación de mercado descendiera del 83.3% al 81.7%. Este declive es una consecuencia directa de la imposibilidad de muchos usuarios de cumplir con los requisitos del registro, ya sea por falta de documentación o por desconocimiento de los plazos y procedimientos.
Fernando Esquivel, director de Investigación de Mercados en The CIU, ha sido enfático al señalar que el registro obligatorio ha generado un ajuste negativo e irrecuperable en el volumen de líneas prepago. Esta contracción, a su vez, se ha traducido en una disminución general de la base de usuarios móviles en el país, evidenciando la fragilidad de este segmento ante medidas regulatorias estrictas.
Incluso AT&T México, a pesar de reportar un crecimiento del 20.7% en su segmento de pospago, reconoció en sus informes trimestrales una disminución de clientes en prepago, atribuida directamente a la regulación. La empresa, liderada por Mónica Aspe Bernal, ha manifestado que, si bien el pospago suma clientes, el prepago sigue una tendencia a la baja esperada por el proceso de vinculación de líneas.
Cifras Oficiales y Prórrogas
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) ha informado que, hasta el 5 de agosto, se habían registrado 69 millones 666 mil 315 líneas vinculadas. Esta cifra representa un avance considerable, especialmente tras la prórroga de medio año otorgada para que los usuarios completaran el proceso. De estas líneas registradas, aproximadamente 22.8 millones corresponden al segmento de pospago, según datos oficiales.
La CRT ha sido el ente encargado de supervisar este proceso, buscando garantizar la seguridad y la trazabilidad de las comunicaciones en el país. Sin embargo, la implementación ha generado un debate sobre la privacidad de los datos y la accesibilidad para ciertos sectores de la población.
Resistencia Económica y Migración de Valor
Sorprendentemente, la drástica reducción en el número de líneas telefónicas no se ha traducido en una contracción de los ingresos para la industria de las telecomunicaciones. Durante el segundo trimestre, el mercado móvil generó 97 mil 506 millones de pesos, lo que significó un crecimiento anual del 5.3%. Este comportamiento sugiere una migración hacia servicios de mayor valor y un incremento en el consumo de datos.
Los ingresos por servicios experimentaron un alza del 7.7%, impulsados por un aumento del 5.6% en el consumo de datos y una mayor adopción de planes con capacidades superiores. El ingreso promedio por usuario (ARPU) alcanzó los 151.4 pesos mensuales, marcando el mayor crecimiento desde el primer trimestre de 2021, con un aumento anual del 6.4%.
Este fenómeno confirma la recomposición del consumo hacia segmentos de pospago, la eliminación de líneas de bajo consumo y una mayor valoración del servicio de conectividad por parte del usuario final. La industria parece estar transitando de un modelo centrado en el volumen de líneas a uno basado en la monetización de usuarios más comprometidos y con mayor capacidad de gasto.
Perspectivas Futuras
La extensión del plazo para completar la vinculación de líneas se perfila como una estrategia para moderar la caída de accesos en los próximos trimestres. Sin embargo, la tendencia de depuración parece irreversible, y el mercado móvil mexicano se encamina hacia una consolidación, donde los operadores deberán enfocarse en ofrecer valor y servicios de alta calidad para retener a sus usuarios.
El futuro del mercado móvil en México estará marcado por la capacidad de los operadores para adaptarse a un entorno regulatorio más estricto y a las cambiantes demandas de los consumidores. La búsqueda de un equilibrio entre seguridad, privacidad y acceso a la tecnología será el principal desafío para los próximos años.