La industria automotriz, pilar del comercio exterior mexicano, está experimentando una reconfiguración que ya empieza a golpear las finanzas de los operadores ferroviarios. La decisión de Toyota de trasladar la producción de su icónica pickup Tacoma de Baja California a Texas ha generado una pérdida estimada de 1.5 millones de dólares anuales para Grupo México Transportes (GMXT), un claro indicativo de cómo los cambios en las estrategias de manufactura se traducen directamente en menores ingresos para el sector logístico.
El Impacto Directo de la Salida de la Tacoma
Luis Hernández, vicepresidente ejecutivo Intermodal de GMXT, detalló a Expansión que la empresa solía movilizar alrededor de 30 plataformas de chasis semanales para la Tacoma. Al multiplicar esto por las 52 semanas del año, se estima una merma de 1.5 millones de dólares en fletes anuales. Este contrato representaba una porción significativa de los ingresos ferroviarios, dado que los vehículos y sus autopartes constituyen el 72% de las mercancías exportadas por ferrocarril en México, según datos de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI).
Incertidumbre Comercial: Un Desafío Constante
La pérdida del contrato de Toyota no es el único factor que aqueja al sector. Desde 2025, los anuncios arancelarios y los cambios en la política comercial de la administración estadounidense, particularmente bajo Donald Trump, han generado una profunda incertidumbre. Estos vaivenes han provocado que algunos fabricantes cancelen embarques para, días después, solicitar su restablecimiento o incluso un incremento en los volúmenes, complicando enormemente la planeación operativa de las empresas ferroviarias.
Linda Hernández, gerente de Negocios y Desarrollo Industrial de Canadian Pacific Kansas City (CPKC), relató la experiencia de su compañía. "Recuerdo aquel martes negro cuando Trump dio su anuncio, en donde clientes relevantes en materia automotriz nos hablaron y dijeron: ‘Oigan, CPKC, yo sé que tengo un contrato en el que me comprometí a cierto volumen, pero derivado de esta situación, resulta que ahora no voy a poder cumplirlo’", señaló. La situación se tornó aún más compleja cuando la aplicación de dichas medidas fue aplazada, llevando a los mismos clientes a solicitar un aumento drástico en los volúmenes.
Este entorno de volatilidad ha convertido la planeación de recursos como locomotoras, carros, personal y capacidad instalada en un ejercicio de alta complejidad, ya que las decisiones de inversión y operación dependen de anuncios comerciales que pueden modificarse en cuestión de días. La dependencia de las fluctuaciones en las políticas comerciales externas expone la vulnerabilidad del modelo logístico actual.
Estrategias de Diversificación y Resiliencia
Ante este panorama, las empresas ferroviarias están implementando estrategias para mitigar riesgos y asegurar su crecimiento. Grupo México Transportes, a pesar del impacto de la salida de la Tacoma, mantiene una perspectiva positiva gracias a la consolidada infraestructura automotriz en México y a nuevos proyectos de inversión, como la expansión de la planta de Ford en Cuautitlán. Luis Hernández estima que el segmento automotriz podría crecer alrededor del 30%, impulsado por la migración de carga de carretera al ferrocarril, motivada por los crecientes costos de combustible y la inseguridad en las vialidades.
GMXT, con su extensa red de más de 11,000 kilómetros de vías, 900 locomotoras y 26,000 carros ferroviarios, moviliza anualmente más de 2 millones de unidades. La compañía busca fortalecer su posición en el mercado, aprovechando las ventajas comparativas del transporte ferroviario.
Por su parte, CPKC está enfocada en reducir su dependencia del sector automotriz mediante una mayor diversificación de mercancías. "Sin duda la industria automotriz es uno de los principales commodities que movemos, pero tenemos un portafolio extremadamente diversificado, en donde no solamente tenemos el acero, el vehículo terminado y los plásticos, sino que también estamos incorporando nuevos servicios como el cárnico, la fruta, las verduras y los granos. Entonces, el ferrocarril puede balancear", explicó Linda Hernández.
CPKC invierte significativamente para incrementar su capacidad operativa, fortalecer puntos de inspección y mejorar la velocidad del tránsito ferroviario en su red que conecta México, Estados Unidos y Canadá. La estrategia de diversificación busca crear un modelo de negocio más robusto y menos susceptible a las fluctuaciones de un solo sector.
El Futuro del Transporte Ferroviario en México
Si bien las empresas ferroviarias confían en la fortaleza de la industria manufacturera mexicana para sostener el crecimiento del transporte, la salida de líneas de producción y la volatilidad comercial son señales claras. Las decisiones de inversión de las armadoras automotrices no solo están transformando el mapa de la producción de vehículos, sino que también están redefiniendo el negocio de quienes se encargan de movilizar sus mercancías. La capacidad de adaptación y diversificación será clave para navegar en este entorno cambiante y asegurar la rentabilidad del sector ferroviario en los próximos años.
El negocio ferroviario en México, vital para la cadena de suministro automotriz, enfrenta un periodo de ajuste. La salida de producciones clave como la Tacoma y la constante incertidumbre generada por políticas comerciales volátiles obligan a las empresas a repensar sus modelos operativos y a buscar nuevas vías de crecimiento. La diversificación de cargas y la optimización de la infraestructura son, sin duda, los caminos a seguir para mantener la competitividad y la rentabilidad en un mercado cada vez más dinámico y exigente.
La interconexión entre la industria automotriz y el transporte ferroviario es innegable. Cualquier movimiento en la producción de vehículos, ya sea por decisiones estratégicas de las armadoras o por factores macroeconómicos y políticos, tiene repercusiones directas en el sector logístico. La resiliencia del transporte ferroviario dependerá de su habilidad para adaptarse a estas dinámicas y para capitalizar las oportunidades que surjan en otros sectores de la economía.
En este contexto, la inversión en tecnología y la mejora continua de los servicios ofrecidos serán fundamentales. Las empresas ferroviarias que logren ofrecer soluciones logísticas más eficientes, seguras y personalizadas estarán mejor posicionadas para enfrentar los desafíos y capitalizar las oportunidades del mercado. La apuesta por la innovación y la sostenibilidad se perfila como un factor determinante para el futuro del transporte ferroviario en México.
La reconfiguración de la industria automotriz global, impulsada por factores como la electrificación, la digitalización y las tensiones geopolíticas, presenta tanto desafíos como oportunidades para el sector ferroviario mexicano. La capacidad de anticipar y responder a estas tendencias será crucial para mantener la relevancia y la competitividad.
La colaboración entre los diferentes actores de la cadena de suministro, incluyendo armadoras, proveedores y operadores logísticos, será esencial para desarrollar estrategias conjuntas que permitan afrontar la volatilidad y asegurar un crecimiento sostenible. La sinergia entre estos actores puede generar soluciones innovadoras y eficientes que beneficien a toda la industria.
Finalmente, la política pública y el marco regulatorio jugarán un papel importante en la configuración del futuro del transporte ferroviario. Medidas que fomenten la inversión, la seguridad y la eficiencia operativa, así como políticas que promuevan la diversificación económica, serán clave para el desarrollo del sector.
La industria automotriz, motor de la economía mexicana, continúa evolucionando, y con ella, el sector ferroviario que la soporta. La adaptación a los cambios, la diversificación de mercados y la inversión en tecnología son las claves para que el transporte de mercancías por ferrocarril siga siendo un pilar fundamental del comercio en México.