La fiebre del Mundial de la FIFA 2026 ha desatado pasiones, y con ella, la tentación de faltar al trabajo para disfrutar de los partidos o acudir a los Fan Fest. Sin embargo, esta decisión podría tener consecuencias laborales graves para los empleados en México. La Ley Federal del Trabajo (LFT) es clara: mentirle a tu jefe para ausentarte de tus labores, incluso si es para apoyar a la Selección Mexicana, puede ser motivo de despido justificado, lo que implica la pérdida de la liquidación y un finiquito reducido.
El Artículo 47 de la LFT establece diversas causales de rescisión de la relación laboral sin responsabilidad para el patrón. Entre ellas se encuentran las faltas de probidad u honradez, así como las ausencias injustificadas. Un trabajador que simula estar cumpliendo con sus responsabilidades, como el teletrabajo, cuando en realidad se encuentra disfrutando de eventos deportivos, está incurriendo en una falta de probidad y en un engaño directo a su empleador.
Ricardo Martínez, especialista en derecho laboral, advirtió sobre esta situación durante una conferencia sobre la Reforma Laboral. Explicó que si una empresa logra detectar de manera remota que un empleado está mintiendo sobre su situación laboral, se configura una causal de rescisión. Esto subraya la importancia de la transparencia y la honestidad en el entorno laboral, especialmente en modalidades de trabajo flexible como el home office.
Los convenios de teletrabajo, según Martínez Rojas, deben especificar claramente los mecanismos para el registro de asistencia, ingreso y salida de los empleados. Asimismo, deben detallar las herramientas que las empresas utilizarán para verificar el cumplimiento de las actividades laborales. Esta regulación es fundamental para evitar malentendidos y proteger tanto los derechos del trabajador como los intereses del empleador.
Las implicaciones de un despido justificado por estas causas son significativas. El trabajador pierde el derecho a la liquidación, que generalmente equivale a tres meses de salario, además de la prima de antigüedad. En cuanto al finiquito, solo recibirá el pago correspondiente a los días efectivamente trabajados, así como las partes proporcionales de aguinaldo y vacaciones. Sin embargo, la empresa podría aplicar descuentos por las ausencias injustificadas, mermando aún más la cantidad a recibir.
Este escenario cobra relevancia ante las medidas implementadas por el gobierno para facilitar el disfrute del Mundial. El pasado 16 de junio, la presidenta Claudia Sheinbaum emitió un decreto que ordena el home office y el trabajo a distancia para dependencias y entidades de la Administración Pública Federal en la Ciudad de México y la zona metropolitana de Guadalajara durante los partidos del torneo. Esta medida busca aliviar el tráfico y permitir a los servidores públicos seguir los encuentros.
Sin embargo, el decreto de trabajo a distancia para el sector público tiene exclusiones importantes. No aplica para personal en áreas críticas como servicios de salud, atención médica, emergencias sanitarias, protección civil y atención de desastres. Tampoco para actividades relacionadas con seguridad nacional, seguridad pública, protección ciudadana, migración y aduanas.
Asimismo, quedan fuera del esquema de home office aquellos trabajadores cuyas funciones impliquen la operación de infraestructura crítica y servicios estratégicos, tales como transporte, movilidad, telecomunicaciones, energía eléctrica, hidrocarburos, combustibles, agua potable y saneamiento. La continuidad de estos servicios es prioritaria y requiere presencia física.
Las actividades directamente vinculadas con la organización, seguridad, movilidad y operación de la Copa Mundial de la FIFA 2026 también están excluidas del decreto. Esto incluye al personal que trabaja en la logística y ejecución del evento. Finalmente, la operación de programas sociales y servicios públicos prioritarios que demanden atención presencial, así como cualquier otra actividad que por su naturaleza requiera la presencia física para garantizar la continuidad o atender urgencias, tampoco se beneficiará de esta facilidad.
La distinción entre el sector público y el privado es crucial. Mientras que para los servidores públicos se han implementado facilidades como el home office, los trabajadores del sector privado deben ser extremadamente cautelosos. La LFT no contempla excepciones similares para el disfrute de eventos deportivos, y cualquier ausencia no justificada o engaño puede tener repercusiones laborales serias.
La recomendación para los empleados del sector privado es clara: comunicar cualquier necesidad de ausencia a su empleador con antelación y de manera honesta. Buscar acuerdos formales si se desea ausentarse para eventos de esta magnitud. La falta de comunicación o el engaño, por muy tentador que sea el Fan Fest o un partido crucial, puede resultar en un despido justificado, privando al trabajador de sus derechos laborales y económicos.
En resumen, la Ley Federal del Trabajo protege al empleador ante faltas de probidad y ausencias injustificadas. Mentir para ir al Mundial, aunque sea una causa de celebración para muchos, puede significar el fin de la relación laboral sin las prestaciones correspondientes. La honestidad y la comunicación son las mejores herramientas para navegar estas situaciones y evitar consecuencias adversas en el ámbito profesional.