El cuadrilátero mexicano se viste de luto. Solar II, cuyo nombre real era Pedro Buenrostro Gómez, una figura emblemática de la lucha libre, falleció a los 66 años, dejando un legado imborrable en la Arena México y en el corazón de los aficionados.

La noticia fue confirmada por su hermano, Solar I, a través de un emotivo comunicado en redes sociales, donde expresó el profundo dolor y el orgullo de haber compartido la vida con el legendario gladiador. "Con profundo pesar y un inmenso dolor, comunicamos el fallecimiento de Pedro Buenrostro, Solar Segundo, querido hermano, familiar y amigo", escribió, asegurando que los recuerdos y el cariño que dejó son el mayor tesoro.

El Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), empresa que vio nacer y crecer gran parte de su carrera, rindió un sentido homenaje durante la función dominical en la Arena México. Un minuto de aplausos resonó en el recinto, un tributo a la trayectoria de quien fuera una de sus máximas estrellas.

Un Ícono de la Arena México

Pedro Buenrostro Gómez nació el 10 de octubre de 1959 en Zacoalco de Torres, Jalisco. Desde joven mostró una pasión por la lucha libre, disciplina que abrazó bajo la tutela del reconocido Diablo Velasco. Su debut oficial se dio el 25 de diciembre de 1975, con tan solo 16 años, en la mítica Arena México, escenario que se convertiría en su segundo hogar y donde culminaría su carrera como luchador activo.

Su trayectoria estuvo intrínsecamente ligada a la Empresa Mexicana de Lucha Libre (EMLL), hoy CMLL. A lo largo de casi cinco décadas, Solar II se consolidó como un referente, participando en innumerables contiendas que quedaron grabadas en la memoria colectiva.

Luchas de Apuestas y Campeonatos

Solar II fue protagonista de algunas de las rivalidades más memorables de la lucha libre mexicana, especialmente aquellas marcadas por las luchas de apuestas. En 1983, se enfrentó a Enfermero Jr. en un combate de máscara contra máscara que culminó con la victoria de Solar II, despojando a su rival de su incógnita. Dos años después, en 1985, repitió la hazaña al arrebatarle la máscara a Belcebú.

En una entrevista concedida en 2021, el propio Solar II relató detalles de su épica lucha contra Enfermero Jr., un encuentro que, según sus palabras, no estaba planeado originalmente pero que se convirtió en un hito. La victoria no solo le otorgó la máscara de su oponente, sino que también influyó en la formalización de los contratos para las luchas de apuestas dentro de la empresa.

Además de sus triunfos en luchas de cabelleras y máscaras, Solar II también ostentó títulos importantes. En 1988, conquistó el Campeonato Mundial de Peso Welter de la NWA al derrotar a Américo Rocca, un reinado que, aunque breve, sumó un logro más a su palmarés.

El Legado de Tritón y la Máscara Perdida

La versatilidad de Solar II se manifestó también en la década de los 90, cuando asumió el personaje de Tritón, convirtiéndose en el cuarto luchador en portar dicha incógnita. Durante esta etapa, compartió escenario con figuras como Titán y expandió su presencia a plazas importantes del norte del país, como Monterrey, Tijuana y Ciudad Juárez. Esta fase coincidió con una menor visibilidad en transmisiones televisivas, pero no mermó su entrega en el ring.

Uno de los momentos más dramáticos y definitorios de su carrera llegó el 16 de junio de 2002. En una Arena México abarrotada y en una lucha de jaula, Solar II se enfrentó a Súper Kendo en un combate de máscara contra máscara. El resultado fue la pérdida de su icónica incógnita, un evento que marcó un antes y un después en su trayectoria, pero que también demostró su valentía y entrega al deporte.

La partida de Solar II deja un vacío en la lucha libre mexicana. Su entrega, su técnica y su carisma lo consagraron como una leyenda, un gladiador que vivió y murió por el arte del pancracio, dejando un legado que inspirará a futuras generaciones de luchadores y aficionados.