La era del efectivo en transacciones cotidianas está llegando a su fin en México, al menos para ciertos servicios esenciales. Una nueva Ley de Economía Digital, impulsada por la Presidencia de la República, sentará las bases para prohibir el uso de dinero físico en gasolineras y casetas de cobro, obligando a la adopción de métodos de pago electrónicos.

Fuentes del sector financiero mexicano confirmaron a Expansión que la iniciativa, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum a la Cámara de Diputados el pasado 8 de septiembre, es una de las prioridades legislativas del actual periodo de sesiones. Su aprobación otorgará el marco legal necesario para que el gobierno federal avance en su ambiciosa estrategia de digitalización económica.

Un Marco Legal para la Transformación Digital

Actualmente, la Ley Monetaria de los Estados Unidos Mexicanos establece que el efectivo tiene poder liberatorio ilimitado, lo que significa que los establecimientos no pueden negarse a aceptarlo de manera general. Sin embargo, la nueva legislación busca facultar a las autoridades para determinar actividades específicas donde el uso de dinero físico pueda ser restringido o incluso prohibido.

Una vez aprobada la ley y tras su entrada en vigor, las autoridades tendrán un plazo de 15 días para definir los sectores y giros afectados. La apuesta no se limita a las tradicionales tarjetas de débito y crédito, sino que también se promoverán mecanismos como CoDi (Cobro Digital), la plataforma de pagos desarrollada por el Banco de México.

Infraestructura en Marcha para la Transición

En el caso de las gasolineras, la infraestructura para la transición ya presenta avances significativos. Se estima que prácticamente todos los más de 13 mil establecimientos en el país cuentan con terminales punto de venta (TPV) y la capacidad para procesar pagos digitales. El principal reto pendiente radica en asegurar que estas terminales estén equipadas con la tecnología necesaria para aceptar diversos medios de pago, incluyendo tarjetas y códigos QR dinámicos.

Esta modalidad de códigos QR dinámicos, donde la terminal genera un código único para cada transacción con el monto incluido, simplifica el proceso para el usuario, quien solo necesita escanearlo desde su teléfono y autorizar el pago, eliminando la necesidad de teclear cantidades.

Casetas y Peajes: Hacia un Futuro sin Efectivo

Las 129 plazas de cobro operadas por Caminos y Puentes Federales (Capufe) ya cuentan con un sistema de telepeaje electrónico en todos sus carriles. La nueva ley complementará esta infraestructura al habilitar puntos de contacto para recibir pagos con tarjetas y códigos QR, buscando ofrecer a los usuarios una variedad de opciones digitales y reducir la dependencia del efectivo.

La intención es que, una vez establecido el marco jurídico, los establecimientos cuenten con las herramientas necesarias para recibir pagos digitales sin que esto represente una barrera para los usuarios. La cobertura en zonas remotas o con problemas de conectividad es un punto específico que se está atendiendo para garantizar la universalidad de los pagos digitales.

Antecedentes y Objetivos Gubernamentales

La idea de eliminar el efectivo en gasolineras y casetas no es nueva. La presidenta Claudia Sheinbaum ya había anunciado este objetivo en marzo, durante la 89 Convención Bancaria en Cancún. En aquella ocasión, señaló que la digitalización de estos pagos no solo facilitaría la vida de los usuarios al evitar el manejo de efectivo, sino que también contribuiría a la seguridad y a la reducción de costos operativos.

El plan inicial contemplaba que para finales de 2026 las casetas operaran exclusivamente con pagos digitales y que las gasolineras avanzaran significativamente hacia el mismo esquema. Las medidas implementadas desde entonces incluyen la reducción temporal de comisiones para pagos digitales de gasolina y diésel, así como acuerdos para facilitar la transición en las gasolineras.

Implicaciones y Contexto Económico

La transición hacia una economía digital tiene implicaciones profundas. Por un lado, busca aumentar la transparencia en las transacciones, reducir la evasión fiscal y combatir la delincuencia. Por otro lado, plantea desafíos en términos de inclusión financiera para aquellos sectores de la población que aún no tienen acceso a servicios bancarios o dispositivos tecnológicos.

Datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) al segundo trimestre de 2026 indican la existencia de 146.9 millones de tarjetas de débito y 47 millones de tarjetas de crédito en circulación, lo que sugiere una base considerable de usuarios potenciales para los pagos digitales. Sin embargo, la cobertura y el acceso a internet en todo el territorio nacional siguen siendo factores clave para el éxito de esta iniciativa.

El Futuro de los Pagos en México

La Ley de Economía Digital representa un paso audaz hacia la modernización del sistema de pagos en México. Al eliminar gradualmente el efectivo en puntos clave de la economía, el gobierno busca no solo eficientar las transacciones, sino también sentar las bases para una mayor digitalización y formalización de la economía.

El éxito de esta transición dependerá de la adecuada implementación de la infraestructura tecnológica, la capacitación de los usuarios y la garantía de que ningún sector de la población quede rezagado en este proceso de transformación digital. La colaboración entre el gobierno, el sector financiero y los establecimientos comerciales será fundamental para alcanzar estos objetivos.