La presidenta Claudia Sheinbaum ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia para transformar la movilidad en México, con un enfoque particular en la digitalización de los servicios públicos. Uno de los pasos más significativos en esta dirección es la eliminación del efectivo en el pago de casetas de peaje en las autopistas federales, una meta que ahora tiene una fecha definida.

Durante la XXV Reunión Nacional de Vías Terrestres de la AMIVTAC, Jesús Esteva, titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), confirmó que para finales del presente año se espera tener habilitados los mil 50 carriles de cobro con telepeaje. Este avance marca el inicio de la migración hacia un sistema de cero efectivo, un proyecto desarrollado en conjunto con la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, encabezada por José Antonio Peña Merino.

Esta iniciativa va más allá de un simple cambio en la forma de pago. Representa una señal clara de la visión del gobierno de Sheinbaum para acelerar la digitalización de los servicios públicos, optimizar costos operativos, reducir los tiempos de espera en las carreteras y, crucialmente, disminuir la discrecionalidad y las oportunidades de corrupción asociadas al manejo del efectivo.

Sin embargo, la transición hacia un sistema completamente digital no está exenta de desafíos. El éxito de esta transformación dependerá en gran medida de la ejecución, más allá de los anuncios iniciales. Si bien se reconocen las buenas intenciones de la Agencia de Transformación Digital, persisten deficiencias en sus propuestas que deben ser abordadas para garantizar una implementación fluida y equitativa.

Será fundamental asegurar la existencia de una red de distribución suficiente para los dispositivos de telepeaje, así como establecer mecanismos sencillos y accesibles para los usuarios ocasionales. Además, se deben contemplar alternativas para aquellos sectores de la población que aún no están bancarizados o que utilizan las carreteras de forma esporádica. El verdadero reto radicará en digitalizar sin excluir a ningún segmento de la sociedad.

En paralelo a esta transformación digital, la SICT ha informado sobre el avance en la infraestructura carretera del país. Se están modernizando o construyendo dos mil 313 kilómetros de ejes prioritarios, con obras ya concluidas como la de Bavispe-Nuevo Casas Grandes y el Circuito Tierra y Libertad. Asimismo, se impulsa el desarrollo de nuevos corredores ferroviarios estratégicos entre Querétaro, San Luis Potosí y Saltillo, cuyas licitaciones se darán a conocer entre septiembre y noviembre.

La sincronización entre el avance de la infraestructura física y la digital no es una coincidencia. Ambas forman parte de una estrategia integral para potenciar la eficiencia de la movilidad nacional. Si el gobierno logra que el sistema de telepeaje opere sin contratiempos, el anuncio realizado en la Convención Bancaria de Cancún se consolidará como una de las transformaciones más tangibles para millones de automovilistas. Además, se espera que esta medida contribuya a frenar la fuga de efectivo y a desmantelar las redes que históricamente han visto en las casetas una fuente de ingresos ilícitos.

La perspectiva de poder cruzar una caseta en periodos vacacionales o puentes de manera ágil y en cuestión de segundos, gracias a la tecnología, es una expectativa que muchos ciudadanos comparten. La esperanza es que esta visión se materialice y beneficie a todos los usuarios de las autopistas federales.

En el ámbito financiero, la entidad Libertad Financiera ha tomado una decisión estratégica relevante. Tras meses de negociaciones con potenciales inversionistas, Juan Collado ha optado por mantener el control como accionista mayoritario, descartando la incorporación de nuevos socios. Esta determinación subraya la importancia de la estabilidad y el control interno en un sector cada vez más competitivo y regulado.

Libertad Financiera, una de las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) más destacadas del país, se encuentra en un proceso de fortalecimiento. Bajo el liderazgo de Collado, la institución se enfoca en robustecer su gobierno corporativo, optimizar sus procesos internos y acelerar una estrategia de crecimiento basada en la eficiencia operativa. Los cambios se gestarán desde el interior, sin alterar la estructura accionaria actual, aunque las autoridades financieras seguirán de cerca el desarrollo de estos movimientos.

Las Sofipos atraviesan una etapa de profunda transformación, enfrentando crecientes exigencias regulatorias, una competencia más intensa por la captación de ahorros y la imperativa necesidad de digitalización. En este contexto, Libertad Financiera ha priorizado la consolidación de su estructura interna sobre la apertura a nuevos capitales externos.

El regreso de Juan Collado al primer plano de las decisiones de Libertad Financiera es un dato significativo. Después de un periodo marcado por procesos legales y un perfil público discreto, su reaparición como eje de control de la Sofipo será observada de cerca por reguladores, competidores y clientes. En el sector financiero, mantener el control implica asumir una responsabilidad total, y la apuesta ahora será demostrar que esta nueva etapa puede traducirse en crecimiento, innovación y confianza, pilares esenciales en el panorama financiero actual.

Por otro lado, Banco Azteca, bajo la dirección de Tonatiuh Rodríguez, ha sido reconocido internacionalmente por su desempeño. En un entorno financiero donde el crédito es cada vez más selectivo y la competencia es feroz, los reconocimientos internacionales actúan como un termómetro de la solidez de un modelo de negocio. Banco Azteca ha destacado en 2026 al ser distinguido por Euromoney como el Mejor Banco de México en Préstamo al Consumo y el Mejor Banco de América Latina en la misma categoría, tras un año de evaluación exhaustiva. Adicionalmente, The Banker lo ha posicionado como el banco con mayor crecimiento en el país.