La Cámara de Senadores se encuentra en la recta final para aprobar la iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, una legislación que promete transformar radicalmente la forma en que los mexicanos realizan sus transacciones financieras. El objetivo primordial es reducir drásticamente el uso del efectivo, un hábito arraigado en la cultura nacional, y para ello, la Clave Única de Registro de Población (CURP) digital se perfila como la herramienta fundamental.
Esta nueva normativa, que se espera sea promulgada sin mayores contratiempos en los próximos días, establecerá la CURP digital como un requisito indispensable para la contratación de servicios financieros. Funcionará como un mecanismo de identificación de alta confiabilidad, validado por las autoridades competentes como el Banco de México (Banxico), la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Agencia de Transformación Digital.
Mark McCoy, director general de Banco Covalto, destacó en entrevista con Expansión que la implementación de la CURP digital no solo impulsará la inclusión financiera, sino que también simplificará significativamente los procesos de verificación de identidad para las instituciones bancarias, conocidos como Know Your Customer (KYC). Al estandarizar la CURP digital como método de identificación, se agiliza la incorporación de nuevos clientes y se reduce la fricción en estos procedimientos obligatorios.
La exposición de motivos de la ley subraya la necesidad de operar a distancia para lograr una penetración transversal de los pagos digitales en la economía mexicana. El modelo remoto exige fuentes de identidad confiables que permitan acreditar la identidad de las personas sin necesidad de su presencia física o de documentos en papel. La iniciativa reconoce a la CURP Digital, establecida en la Ley General de Población, y al Expediente Digital Ciudadano, contemplado en la Ley Nacional para Eliminar Trámites Burocráticos, como pilares de este nuevo sistema, siempre con el consentimiento explícito del titular y bajo el marco de la protección de datos personales.
Mexicanos, ¿adicto al efectivo?
Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y de Banxico pintan un panorama claro: el efectivo sigue siendo el rey en México. Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, los pagos digitales apenas representan el 4.4% de las compras menores a 500 pesos. Un estudio cuantitativo sobre el uso de efectivo en 2025, realizado por el banco central, reveló que cerca de 51 millones de personas, el 98% de los encuestados, utilizan billetes y monedas para sus gastos cotidianos, desde alimentos y bebidas hasta transporte.
La iniciativa de ley busca precisamente cerrar esta brecha entre la infraestructura digital disponible y su adopción efectiva. El objetivo es que cualquier ciudadano pueda realizar pagos de manera digital, aprovechando los beneficios que esto conlleva. La adopción de medios de pago electrónicos y digitales genera mejoras sustanciales en eficiencia, seguridad y reducción de costos de transacción, impactando positivamente tanto en la vida diaria de las personas como en la operación de los negocios.
McCoy enfatizó las ventajas de la transición hacia los pagos digitales, como la trazabilidad de las transacciones, que a su vez enriquece el análisis de perfiles crediticios de los clientes. Esto permite a la banca otorgar financiamiento de manera más informada, basándose en los movimientos de pago a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI). Además, formaliza el manejo del dinero desde una perspectiva de fiscalización.
El manejo de efectivo, por el contrario, puede implicar mayores tiempos y costos de transacción. Los pagos digitales, al realizarse en tiempo real desde un dispositivo móvil y contar con un comprobante electrónico, agilizan el proceso y facilitan la resolución de aclaraciones ante las instituciones financieras.
Banobras impulsa el telepeaje sin efectivo
En este contexto de transformación digital, el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) ha lanzado una licitación para la gestión de cobro de telepeaje en diversos tramos carreteros, con contratos que suman un total de 1,508 millones de pesos. El primer contrato asciende a 840 millones de pesos, y una parte adicional suma 667.7 millones de pesos.
Fuentes con conocimiento del tema indicaron a Expansión que, si bien el pago mediante tag continuará siendo una opción en las casetas de cobro, se habilitarán también medios para recibir pagos con tarjetas y códigos QR. La intención es ofrecer a los usuarios una variedad de mecanismos digitales, liberándolos de la dependencia exclusiva de un tag o una tarjeta específica.
La estrategia de Banobras se alinea con la tendencia actual: más de la mitad de la recaudación en las autopistas, alrededor del 55%, ya proviene de operaciones con telepeaje. Con esta nueva contratación, el banco de desarrollo busca elevar la participación de los pagos electrónicos hasta un 90% durante la vigencia del contrato, promoviendo un modelo de "cero efectivo" de manera gradual y progresiva en las casetas de cobro.
Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo gubernamental más amplio para modernizar la infraestructura de pagos y fomentar una economía digital más robusta y accesible para todos los mexicanos. La consolidación de la CURP digital como eje de la identidad electrónica y la promoción de métodos de pago digitales en sectores clave como el de las autopistas, sientan las bases para un futuro financiero más eficiente y transparente en el país.