La arena de la lucha libre mexicana se viste de luto. Alma Corina Gutiérrez, conocida en el mundo del pancracio como Diana La Cazadora, ha fallecido a la edad de 48 años. Su partida, ocurrida el pasado 8 de agosto, se debió a complicaciones de salud que enfrentó en sus últimos meses.
La noticia fue confirmada por El Hijo del Santo, una figura emblemática del deporte espectáculo, quien a través de sus redes sociales lamentó la pérdida y recordó la entrega, el carácter y la pasión que Diana La Cazadora demostró sobre el ring durante casi treinta años de carrera. El heredero de la leyenda plateada destacó su pertenencia a una generación que marcó la lucha libre femenil en México y extendió sus condolencias a su familia, aficionados y amigos, haciendo mención especial a su hija Dalina Gutiérrez, quien fue su gran compañera.
Un Combate Contra la Adversidad
Aunque no se han revelado detalles oficiales sobre la causa exacta de su muerte, fuentes especializadas y reportes extraoficiales apuntan a que Diana La Cazadora luchó contra una severa infección pulmonar durante casi un mes. Se menciona que, una semana antes de su deceso, había superado una delicada intervención quirúrgica, lo que sugiere una batalla intensa contra la enfermedad. Estaba internada en el Hospital Metropolitano de Monterrey, donde finalmente sucumbió a las complicaciones.
De las Artes Marciales al Ring
Alma Corina Gutiérrez nació el 16 de enero de 1978 en Ciudad Madero, Tamaulipas. Su incursión en el mundo de la lucha libre, que comenzó en la década de los 90, fue casi fortuita. Según relató en una entrevista para MDA Lucha Libre, su entonces esposo la llevó a la Escuela Municipal de Lucha Libre de Guadalupe, Nuevo León, con el objetivo inicial de ponerse en forma tras dar a luz a su hija. Sin embargo, su pasión por el deporte, cultivada desde los siete años a través de las artes marciales y la gimnasia olímpica, la impulsó a seguir adelante.
Debutó profesionalmente en 1997, forjando una carrera destacada en organizaciones como la Lucha Libre Femenil (LLF) y el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL). Durante su trayectoria, acumuló importantes títulos, incluyendo el Campeonato Junior, el Campeonato Femenil de Monterrey y el de Parejas de la LLF, este último compartido con Nikki Roxx. Una de sus contiendas más memorables fue la que sostuvo en 2007 contra La Amapola en la Arena México, donde disputó y perdió su cabellera.
Más Allá del Cuadrilátero: La Cazadora de Noticias
Pero la figura de Diana La Cazadora trascendió el ámbito deportivo. También es recordada por su faceta como reportera motociclista para Televisa Monterrey. Desde su motocicleta, informaba sobre el estado del tráfico en la ciudad, ganándose el apodo de "La cazadora de las noticias". Una lesión en la pierna, sufrida en un accidente vial en 2005, la obligó a alejarse temporalmente de los medios y del deporte, marcando un paréntesis en su activa carrera.
El Retiro y el Regreso
En 2015, Diana La Cazadora anunció su retiro de los cuadriláteros, expresando que sentía haber dado todo lo que podía y deseaba hacerlo con "un buen sabor de boca y con un gran orgullo". Manifestó su deseo de no "andar dando lástimas" y de irse "con la frente en alto". En aquel momento, reflexionó sobre su carrera, señalando que su mayor triunfo fue ganarse el "bonito cariño, el amor de toda la gente que nos acompaña en las arenas".
Sin embargo, la pasión por la lucha libre la llevó de vuelta al ring. En 2019, reapareció como luchadora independiente en el Coliseo de Monterrey, demostrando que "aquí hay más de Diana La Cazadora" y que "seguimos trabajando después de 22 años de lucha", a pesar de haber sufrido una derrota en esa contienda.
Su legado perdura como un símbolo de entrega, tenacidad y versatilidad, una mujer que brilló tanto bajo los reflectores de la lucha libre como en las calles informando a la ciudadanía.