El actor Manuel Masalva, quien diera vida al temido narcotraficante Ramón Arellano Félix en la aclamada serie de Netflix Narcos: México, ha revelado las devastadoras secuelas de una agresiva infección bacteriana que sufrió hace más de un año. La batalla contra este mal lo mantuvo en coma inducido por más de 100 días y culminó en la dolorosa amputación de los dedos de sus pies, un calvario que ahora comparte con el público.

El Inicio de la Pesadilla en Dubái

La crisis de salud de Masalva se desencadenó durante un viaje que lo llevó por Filipinas, con una escala crucial en Dubái. Fue en esta metrópoli donde contrajo una infección bacteriana que, al alojarse en su torrente sanguíneo, comenzó a afectar gravemente diversos órganos vitales. La situación escaló rápidamente, obligando a los médicos a inducir un coma para intentar controlar el avance de la enfermedad y estabilizar al actor.

Durante los largos meses de inconsciencia, familiares, amigos y colegas del medio artístico se unieron en una campaña de apoyo para cubrir los cuantiosos gastos médicos derivados de su hospitalización en el extranjero. La incertidumbre y la angustia marcaron este periodo para sus seres queridos, quienes esperaban un milagro.

El Despertar y la Cruda Realidad

Al despertar del coma, Manuel Masalva se enfrentó a una realidad que lo dejó sin aliento: la pérdida de sus dedos. "Cuando despierto del coma, nunca volví a ver mis pies igual", confesó el actor en un reciente video compartido en sus redes sociales, evidenciando el profundo impacto emocional de esta revelación.

La infección había provocado una severa afectación en la circulación de sus extremidades inferiores. Durante semanas, sus pies permanecieron con un aspecto oscuro, casi negro, descrito por el actor como si estuvieran "como quemados". Los facultativos diagnosticaron necrosis, también conocida como gangrena, un estado avanzado de muerte tisular.

La Lucha Contra la Necrosis y la Decisión Médica

Durante aproximadamente mes y medio, los equipos médicos lucharon incansablemente para controlar tanto la infección activa como el daño irreversible en los tejidos de los pies de Masalva. A pesar de los esfuerzos, la gravedad de la necrosis hizo inevitable la intervención quirúrgica.

Finalmente, los doctores informaron al actor que la única opción viable para preservar su salud y evitar complicaciones mayores era la amputación de los dedos de sus pies. Ante la dura noticia, Masalva relató que aceptó la decisión con una sorprendente serenidad, sin el miedo que uno esperaría en una circunstancia tan extrema.

"Yo lo acepté. No sé cómo sucedió, sin pensarlo tanto como usualmente lo hago, nunca sentí miedo", compartió, reflejando una fortaleza interior notable ante la adversidad.

Un Largo Camino de Recuperación y Rehabilitación

Tras la amputación, el actor permaneció hospitalizado durante varios meses más. "Unos días después ya estaba yo de nuevo de camino al quirófano y salí una vez más de ahí con éxito. Sin una pequeña parte de mi cuerpo pero con vida", expresó con gratitud por haber sobrevivido a la grave crisis.

El proceso de recuperación ha sido arduo. Masalva experimentó una pérdida de peso considerable, de alrededor de 28 kilos, y ha tenido que someterse a una intensa rehabilitación para recuperar la fuerza, la estabilidad y la movilidad perdidas. El alta hospitalaria en Dubái marcó el inicio de una nueva fase de su recuperación en México.

Uno de los mayores desafíos ha sido adaptarse a una nueva forma de caminar. Para facilitar este proceso y recuperar su movilidad, el actor ha comenzado a utilizar prótesis. "Tengo un par de meses usando unas prótesis para caminar, para recuperar mi movilidad, y eso me ha devuelto mucha vida", afirmó, mostrando optimismo ante su progreso.

Fe, Familia y un Nuevo Comienzo

Masalva también ha reflexionado sobre el profundo impacto que esta emergencia médica tuvo en su familia, destacando el apoyo incondicional que recibió de sus seres queridos. "Más allá del dolor de mi familia, que estaban ahí conmigo, yo todo el tiempo me sentía acompañado por Dios", señaló, atribuyendo a su fe un papel fundamental en su fortaleza.

Aunque todavía está en el proceso de aceptar los cambios permanentes en su cuerpo, el actor describe esta etapa como un "nuevo comienzo". A pesar de las cicatrices físicas y emocionales, Masalva se muestra esperanzado y decidido a seguir adelante.

"Me ha puesto en un lugar nuevo, un poco diferente, pero lleno de esperanza para seguir aprendiendo y continuar aquí", declaró, subrayando su resiliencia y su deseo de reintegrarse plenamente a su vida y carrera.

Finalmente, Manuel Masalva extendió su agradecimiento por todas las muestras de apoyo recibidas durante su difícil trayecto. "Lo más importante es creer en nosotros mismos y en ayudar a los demás", concluyó, dejando un mensaje de esperanza y solidaridad.