El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) presentó datos alarmantes sobre la situación de la niñez en México, revelando que 82 por ciento de los niños y niñas indígenas del país viven en condiciones de pobreza.

Según el organismo internacional, los menores de edad mexicanos enfrentan condiciones más adversas que la población adulta, a pesar de los esfuerzos gubernamentales por garantizar su desarrollo integral.

La pobreza afecta de manera desproporcionada a la población infantil y adolescente en comparación con otros grupos etarios, situación que se agrava en comunidades indígenas donde la vulnerabilidad alcanza niveles críticos.

Además de las carencias económicas, Unicef alertó sobre otro fenómeno preocupante: más de la mitad de los niños y niñas entre uno y 14 años sufren violencia como forma de disciplina en sus hogares.

El reporte subraya que, pese a los avances legislativos y programas sociales implementados en años recientes, persisten brechas significativas en la protección y bienestar de la población infantil mexicana.

Las cifras evidencian la necesidad de reforzar políticas públicas enfocadas en reducir la desigualdad que afecta particularmente a los sectores más vulnerables de la niñez nacional.